Crítica: “SIX, el musical”

La historia siempre tiene más de una versión

SIX nació como el proyecto de fin de curso de Toby Marlow y Lucy Moss en la Universidad de Cambridge. Lucy se convirtió en la persona más joven en dirigir un musical en Broadway, revolucionando el teatro musical con su poderosa representación de empoderamiento femenino al reescribir la historia de las seis esposas de Enrique VIII. Desde su estreno en el Festival Fringe de Edimburgo en 2017, ha cosechado elogios de crítica y público por su energía arrolladora y su sentido del humor hasta el punto de convertirse en una sensación no solo en el epicentro mundial de los musicales en Nueva York (Estados Unidos) sino también en otros 15 países como Australia, Canadá y España donde, tras su paso por Barcelona durante tres semanas con la producción original en inglés, ahora está sorprendiéndonos en el Teatro Gran Vía de Madrid.

Tras haber asistido a una de las primeras funciones de SIX, el musical en la capital, estoy segura de que el boca-oreja va a propiciar que las entradas se agoten rápidamente porque su narrativa moderna y el tono irreverente de la función consiguen que todos los espectadores acabemos rendidos a los pies de las seis reinas del escenario que nos cantan (por primera vez en español) canciones inspiradas en el estilo de grandes estrellas de la música actual como Beyoncé, Adele, Rihanna, Ariana Grande, Avril Lavigne y Alicia Keys.

Obviamente el éxito internacional de SIX, el musical es un trampolín que influye positivamente pues ha trascendido los escenarios. Para que os situéis. Hablamos de un auténtico fenómeno viral con vídeos que acumulan más de 3 millones de horas vistas en redes sociales y 32 millones de visualizaciones en TikTok. De hecho, tras convertirse en el segundo álbum más reproducido en plataformas, este hype fue el que le catapultó al West End londinense. Además, la banda sonora de SIX ha superado los 5.5 mil millones de reproducciones en plataformas de streaming y, desde luego, la puesta en escena de una banda femenina en directo es un plus más de la función que ha desembarcado en Madrid. Sobre todo, si tenemos en cuenta que previo al estreno del musical se había lanzado por primera vez una canción en español grabada con el nuevo elenco, Ex-Wives/SIX, disponible en todas las plataformas digitales. Un single que ha funcionado como carta de presentación del sonido de dos de los grandes himnos del musical (tremendo mash-up, por cierto).

Cabe subrayar igualmente de su imparable recorrido regado de más de 35 premios internacionales, incluidos dos Tony Awards, ha surgido el Queendom que, por si no lo sabéis, se trata de una legión de fans que ha hecho del musical un fenómeno viral global que entona«beheaded, divorced, died, beheaded, divorced, live!» («decapitada, divorciada, fallecida, decapitada, divorciada, superviviente»).

Detrás de SIX, el musical hay muchos nombres propios, entre ellos el de Emma Bailey a cargo de la espectacular escenografía, el de Gabriella Slade en el moderno y brillante diseño de vestuario o el de Tim Deiling a la orden del dinámico diseño de iluminación. Como el elenco permanece constantemente de pie en el escenario, es la iluminación la que precisamente marca el ritmo y la narrativa visual.

Delante del telón destaca la entrega, el talento vocal, el carisma y la presencia escénica de las seis artistas que encarnan a las seis esposas de Enrique VIII: Clara Lanzani como Catalina de Aragón, Udara Zubillaga como Ana Bolena, Beatriz Santana como Jane Seymour, Liz Tatis como Ana de Cléveris, Arianna Galletti como Catalina Howard y Alba Egilo en el papel de Catalina Parr (Clara Rengel, Bárbara Dias y Flor Lopardo dan apoyo a las protagonistas como alternantes igualmente dándolo y dejando patente la apuesta por la diversidad de esta función).

Precisamente uno de los aspectos que más me ha gustado de SIX, el musical es la originalidad de su guion reescribiendo en clave pop el propio destino de las seis reinas. Me parece muy interesante que se saque de la sombra al infame esposo y que comparten públicamente las desventuras de estas mujeres porque, como bien se corea, este musical no parte de una premisa de ficción. Si bien durante la propia función se desempolvan un poco los libros de historia, os recuerdo que Enrique VIII destacó, sobre todo, por convertirse en la máxima autoridad de la iglesia de Inglaterra. Su primera mujer fue Catalina de Aragón cuyo matrimonio fue anulado después de que no lograra darle un hijo varón que sobreviviera. Muy popular es también el nombre de su segunda esposa, Ana Bolena, que fue acusada de adulterio y traición. Ella fue ejecutada en 1536. Tampoco corrió buena suerte la tercera, Juana Seymour, que murió poco después de dar a luz a Eduardo VI que, todo sea dicho, fue el único hijo varón legítimo del monarca que llegó a reinar. Durante la función igualmente nos acercaremos a la noble alemana Ana de Cléveris cuyo matrimonio duró solo unos seis meses. Se dice que Enrique VIII quedó decepcionado al conocerla en persona, después de haber visto un retrato suyo. En el caso de Catalina Howard fue acusada de adulterio y ejecutada y la otra Catalina, en este caso Parr, fue la única que sobrevivió al rey (anteriormente ya había enviudado dos veces).

La puesta en escena de este musical, bajo la producción de Julia Gómez Cora y Dmitry Bogachev, en asociación con Kenny Wax, Wendy y Andy Barnes y George Stiles y la colaboración del Grupo Smedia, gestores del Teatro Gran Vía, también me ha parecido sencilla, pero vibrante. Las reinas de SIX, el musical os harán cantar, bailar y emocionaros desde el número de opening en el que la feroz banda en vivo las hace brillar sobre el escenario. Cada una tiene su momento de tomar el micrófono y, en conjunto, exhiben ese irresistible espíritu de girl band contemporánea. ¡Todas las canciones son muy pegadizas escuchadas en directo! Es más, el ritmo de la producción resulta muy acertado porque se alternan temas más cañeros con otros más lentos o sentimentales. En resumidas cuentas, las pausas están muy bien puestas donde tienen que estar para que la función fluya.

Este sorprendente montaje se podrá disfrutar en el Teatro Gran Vía de Madrid (Gran Vía, 66) de forma limitada hasta el próximo 8 de noviembre. Yo que vosotros no me perdería este concierto de 80 minutos porque es uno de los grandes acontecimientos teatrales de la temporada, con uno de los cierres más frescos y grandiosos. Y lo mejor de todo es que el musical no se termina en el patio de butacas pues cuando acabe podéis comprar algo de merchandising para que el recuerdo sea sempiterno.

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