Calma y encanto
Acostumbrada al bullicio de Madrid, iniciar mis vacaciones de verano en Huesca ha sido todo un acierto. Situada a las puertas del Pirineo, es un punto de encuentro entre la calma de una ciudad pequeña y la grandeza de siglos de historia que han dejado huella en las fachadas de tonos ocres del casco histórico. La capital de la provincia aragonesa mantiene una serenidad que invita a caminar sin prisa. Por el día no es ruidosa ni frenética y, a medida que avanzan las horas, parece respirar con un ritmo propio, completamente pausado, que invita a seguir descubriendo nuevos rincones. Huesca no busca impresionar, pero lo consigue con esa mezcla de sencillez y encanto que solo tienen los lugares que se viven despacio. El mejor recordatorio de que el tiempo libre es aquel en el que se aprende a bajar el ritmo y dejarse llevar.
Para este viaje me he alojado en el Hotel Pedro I de Aragón, un punto de partida perfecto para explorar la ciudad y conservar esa sensación de hogar que una agradece cuando está lejos de casa. Su ubicación, a un paso del casco histórico, me ha permitido moverme a pie por casi todos los lugares que quería visitar comenzando por un oasis verde: el Parque Miguel Servet. La habitación me ha parecido cómoda, aunque si hay algo de lo que verdaderamente he disfrutado es del desayuno tipo buffet que ha incluido dulces típicos de Huesca. Y es que la ciudad tiene una tradición pastelera muy marcada, con especial protagonismo de la almendra y la avellana.

Recorrer las calles del casco antiguo es uno de los mayores placeres de Huesca. Podéis arrancar en el Coso Alto que es la arteria comercial por excelencia. Es una calle llena de tiendas de moda, zapaterías, franquicias conocidas y mucho movimiento. Sin ir más lejos, en el número 9 se encuentra la Pastelería Ascaso donde podéis comprar el famoso pastel ruso, una delicia de almendra y avellana que tiene una textura tan delicada como esponjosa. También podéis continuar por el Coso Bajo que continúa el eje comercial hacia el sur. Es una calla más tranquila, pero igualmente repleta de comercios.
Siguiendo por otro de los rincones más animados, con terrazas donde los vecinos se reúnen a tomar café o vermú, está la plaza de Luis López Allué en la que, por cierto, se encuentra la oficina de turismo. Sé que ahora, gracias a las nuevas tecnologías, nos ubicamos fácilmente a golpe de clic en nuestro móvil, pero soy de las que siempre pide un mapa físico de los lugares que frecuento. A escasos metros de este centro de información turístico se ubica Ultramarinos La Confianza y os recomiendo que os acerquéis porque se trata de la tienda de ultramarinos en activo más antigua de España y la quinta de Europa. Abrió sus puertas allá por 1871 como mercería, ampliándose posteriormente a la venta de las mejores especias y legumbres.
Tenéis que pasaros también por la Catedral de Santa María que es el templo gótico que domina el corazón de la ciudad. Su fachada, coronada por un rosetón imponente, envuelve a la plaza en una atmósfera solemne. Como os decía, Huesca es una ciudad que se disfruta a pie, sin prisa, dejándose llevar, pues muchos de los giros de calles revelan una fachada antigua o una iglesia. Es el caso de la que nos acerca a San Pedro el Viejo, una de las construcciones románicas más antiguas de España donde, por cierto, descansan los restos del rey Alfonso I de Aragón (el Batallador).
Vivir Huesca también es saborear la cocina oscense. Os recomiendo el resto-bar La Vicaría que ofrece comida contundente y con sabor. Mi sugerencia es que probéis sus huevos rotos con trufa y longaniza así como su tostada de solomillo de cerdo con virutas de foie y cebolla caramelizada.
Huesca es una ciudad a la que hacer la promesa de que algún día volveréis pues os dejará un recuerdo cálido. Si es vuestra primera vez, os animo a que la visitéis durante sus Fiestas de San Lorenzo, del 9 al 15 de agosto, ya que son las celebraciones más grandes de Interés Turístico Nacional y podréis disfrutar de un ambiente relajado, pero animado.
Periodista versátil con experiencia en redacción, liderazgo y gestión de comunidades online, comprometida con la difusión de información relevante y la creación de contenido impactante




